1  Introducción

Fecha de modificación

25 de febrero de 2025

Este documento analiza el proyecto ceilab Maldonado, que consistió en implementar espacios maker (ceilabs) en 18 centros educativos de educación media básica (secundaria y técnica) y uno de bachillerato en el departamento de Maldonado (zonas urbanas y rurales) durante 2023 y 2024.1

Nota

Los ceilabs son espacios educativos que integran tecnologías digitales y herramientas manuales con un enfoque en el aprendizaje por proyectos. Su implementación busca fomentar el pensamiento crítico, la creatividad y el trabajo colaborativo.

1.1 Contexto

El proyecto ceilab Maldonado se inscribe en un escenario de transformación educativa y desarrollo tecnológico en Uruguay, alineándose con políticas nacionales que priorizan la innovación y el acceso equitativo a la tecnología. Esta sección contextualiza la iniciativa, describiendo el entorno local, el rol de Ceibal como implementador y las oportunidades que ofrece Maldonado como polo emergente de innovación tecnológica. A través de esta contextualización, se busca ofrecer una comprensión integral del porqué y cómo se llevó a cabo este proyecto, destacando su relevancia dentro del sistema educativo uruguayo y en el marco de las tendencias regionales hacia la expansión de los espacios maker.2

1.2 Justificación

La necesidad de incorporar espacios maker en la educación secundaria surge en el marco de la transformación educativa implementada en 2023, que introduce un nuevo currículo basado en competencias. En este contexto, el pensamiento computacional ocupa un lugar destacado, y los ceilabs se presentan como una plataforma para desarrollar estas competencias de manera práctica y motivadora. La metodología de aprendizaje basada en proyectos (ABP) aplicada en estos espacios permite al estudiantado conectar el conocimiento teórico con experiencias reales y relevantes.

Maldonado es un lugar estratégico para este proyecto debido al crecimiento sostenido de su ecosistema tecnológico. Empresas del sector, como Globant, han establecido operaciones en la región, lo que genera oportunidades para colaboraciones con el sector privado. Además, la existencia de un espacio maker privado en La Barra refuerza el potencial del proyecto, fomentando la innovación y el desarrollo de nuevas capacidades tanto en el ámbito educativo como en la comunidad local.

Maldonado, además, representa una zona destacada en la visión de Uruguay como polo tecnológico en la región. Sus características únicas —altos niveles de población flotante, cambios en el perfil demográfico y el crecimiento del sector de innovación tecnológica— lo convierten en un lugar idóneo para fortalecer las competencias de su comunidad educativa mediante el desarrollo de este piloto. El proyecto busca aprovechar estas oportunidades para potenciar el capital humano local y promover el desarrollo económico y social del departamento.

1.3 Proyecto ceilab Maldonado

ceilab Maldonado
  • El proyecto ceilab Maldonado surgió a partir de una inversión privada de USD 750.000 destinada a la instalación de laboratorios maker en centros educativos del departamento durante 2023 y 2024. Ceibal tuvo a su cargo tanto el diseño de la estrategia de implementación como la ejecución del proyecto, asegurando que las metas se cumplieran en los plazos previstos. Aunque no se estableció un seguimiento formal de los procesos desde la inversión privada, la planificación y gestión realizadas por Ceibal permitieron concretar la iniciativa de manera eficiente y alineada con los objetivos planteados.

  • Este proyecto posiciona a Maldonado como el departamento con mayor cobertura relativa de espacios Maker en Uruguay, impactando tanto en el ámbito educativo como en el ecosistema tecnológico local.3

  • Inicialmente, el proyecto preveía la creación de 16 ceilabs nuevos, pero la ejecución permitió alcanzar 19 centros adicionales y sumar 4 espacios preexistentes, totalizando 23 laboratorios en el departamento. Estos centros recibieron equipamiento especializado, así como un programa estructurado de capacitación docente y acompañamiento.

  • El proyecto ceilab Maldonado también representa un cambio estratégico, pasando de un modelo de implementación reactivo (‘pull’) a uno proactivo (‘push’), con el objetivo de garantizar una distribución equitativa y llegar a centros que podrían no haber solicitado la instalación de un ceilab de forma autónoma.

El sistema educativo en ceilab Maldonado está compuesto por 22 centros de educación media, distribuidos entre secundaria básica (12) y educación técnica (10), más uno que atiende solamente bachillerato, involucrando a más de 8000 estudiantes en zonas urbanas y rurales.4 22 de estos centros se encuentran en áreas urbanas.5 Desde 2023 hay un ceilab en educación primaria, que no forma parte de este proyecto.

Nota sobre los colores:

  • Anaranjado: DGES (Dirección General de Educación Secundaria)

  • Violeta: DGETP (Dirección General de Educación Técnico Profesional)

  • Verde: DGEIP (Dirección General de Educación Inicial y Primaria)

Este gráfico muestra en color verde el efecto en el departamento de Maldonado del proyecto ceilab Maldonado. El impacto absoluto es remarcable, si bien no hay un contrafactual (probablemente se habrían implementado algunos espacios maker a pedido de los centros educativos, continuando con la estrategia pull).

1.4 Antecedentes

Los espacios maker son entornos de aprendizaje que integran metodologías como el aprendizaje basado en proyectos (ABP) y el pensamiento de diseño para promover la experimentación y la creatividad. Inspirados en la filosofía del learning by doing, estos espacios colocan al grupo de estudiantes en el centro del proceso educativo, permitiéndoles desarrollar soluciones prácticas para desafíos reales (Srinivasan (2022)). Originalmente creados en el MIT, los makerspaces han transformado la enseñanza al fomentar competencias esenciales del siglo XXI, como la colaboración, el pensamiento crítico y la innovación. Su implementación en entornos educativos ha permitido la integración de herramientas tecnológicas como impresoras 3D, kits de robótica y placas programables, vinculando los saberes curriculares con habilidades prácticas. Este enfoque facilita un aprendizaje contextualizado y significativo, conectando la educación con el entorno real.

El ABP impulsa la autonomía y la implicación activa del estudiantado, promoviendo experiencias conectadas con la vida cotidiana. A través de esta metodología, los espacios maker facilitan la apertura de las instituciones educativas hacia su entorno social y cultural, permitiendo la integración de diversos recursos y actores.

1.4.1 Estado de situación de los espacios maker en América Latina

La educación maker está ganando protagonismo en América Latina, con un creciente interés en su integración dentro de los sistemas educativos (Martínez, 2024). Países como Uruguay, México, Brasil y Argentina han avanzado en su implementación a través de programas piloto, demostrando su potencial para enriquecer el aprendizaje.

Los espacios maker han demostrado ser entornos dinámicos que fomentan la creatividad, la resolución de problemas y el aprendizaje basado en proyectos (Perroni, 2024). En varios países, su incorporación ha permitido modernizar la oferta educativa y desarrollar habilidades clave para el siglo XXI.

Las experiencias exitosas en la región han destacado la importancia de combinar infraestructura con estrategias pedagógicas sostenibles. Los programas que han logrado mayor impacto han puesto un fuerte énfasis en la formación docente y en la articulación con distintos actores del ecosistema educativo (Martínez, 2024).

Uruguay se ha consolidado como un referente en la integración de la educación maker dentro del sistema educativo. La experiencia de ceilab Maldonado ha demostrado que un enfoque planificado y sostenible permite escalar estos espacios y garantizar su impacto a largo plazo.

Ceilab Maldonado ha logrado articular tecnología, pedagogía y equidad, asegurando que los espacios maker sean accesibles para todas las instituciones de enseñanza media del departamento. A través de un modelo de implementación gradual y acompañado, ha evitado los desafíos comunes de iniciativas similares en la región.

El programa ha puesto un fuerte énfasis en la capacitación docente, garantizando que el cuerpo docente cuente con las herramientas necesarias para aprovechar estos espacios al máximo. Este enfoque ha permitido que la educación maker no solo sea una oportunidad de acceso a tecnología, sino también una transformación en las dinámicas de enseñanza y aprendizaje (Perroni, 2024).

Además de fortalecer el aprendizaje basado en proyectos, ceilab Maldonado ha contribuido a la equidad en el acceso a tecnologías emergentes. Su estrategia push ha llevado estos recursos a centros educativos que de otro modo no hubieran accedido a ellos, reduciendo brechas y promoviendo una implementación inclusiva y sostenible.

La integración de la inteligencia artificial en la educación es otro de los avances que ceilab Maldonado ha sabido aprovechar. Estos espacios facilitan la alfabetización en IA, y permiten que el estudiantado experimente con estas tecnologías en proyectos concretos, preparándolos para los desafíos del futuro (Robano, Porto et al., 2025).

Uruguay, a través de ceilab Maldonado, ha demostrado que es posible incorporar la educación maker de manera integral y con visión a largo plazo. Su experiencia valida el potencial de los makerspaces en la enseñanza, a la vez que ofrece un modelo replicable para otros países de la región.

Ejemplo de impacto: Escuela 108 de Solymar

Un caso representativo del potencial de los espacios maker en la educación es el de la Escuela 108 de Solymar (Canelones), donde el estudiantado diseñó y fabricó un calentador solar de agua durante la pandemia. Este proyecto integró conocimientos de diversas disciplinas y respondió a una necesidad concreta, demostrando cómo los ceilabs pueden vincular el currículo con la resolución de problemas reales.

1.4.2 Enfoque push

La efectividad de los espacios maker en la educación depende de tres condiciones habilitadoras: infraestructura adecuada, conectividad y formación docente especializada. Sin estos elementos, la incorporación de tecnología en las aulas puede generar frustración en docentes y estudiantes, limitando el impacto esperado del modelo.

Desde una perspectiva económica, la estrategia de implementación de estos espacios influye en la equidad del acceso a la tecnología. Un modelo de adopción basado en la demanda (pull) tiende a beneficiar a centros con mayor capacidad de gestión, mientras que un enfoque de despliegue proactivo (push) busca reducir desigualdades al garantizar la llegada de estos recursos a instituciones con menor capacidad de planificación.

El cambio de enfoque de un modelo pull a uno push implica una modificación sustancial en la forma en que los centros acceden a los ceilabs. Mientras que en el modelo pull los centros educativos solicitaban los laboratorios según sus necesidades e intereses, en el modelo push Ceibal instala proactivamente estos espacios en instituciones seleccionadas.

Este enfoque busca democratizar el acceso a la innovación y reducir brechas en el acceso a tecnología educativa. Si bien requiere una mayor inversión inicial y planificación centralizada, sus beneficios incluyen una distribución más equitativa de oportunidades de aprendizaje, con impactos positivos en la formación de capital humano y en el desarrollo de competencias STEM a nivel nacional.

El enfoque push de ceilab Maldonado ha acercado la innovación a centros educativos con menos oportunidades. Observar inmediatamente sus efectos no es posible, pero sí en un horizonte de temporal cercano.

1.4.2.1 Corto plazo (6 meses - 1 año)

En el primer año tras la implementación, se pueden llegar a observar efectos inmediatos en la infraestructura y en la capacitación docente.

  • Indicadores como el uso del equipamiento, la cantidad de docentes formados y la integración de herramientas tecnológicas en las aulas pueden proporcionar señales tempranas sobre la adopción de los ceilabs en los centros educativos.

  • También se pueden evaluar las percepciones iniciales del cuerpo docente y estudiantado sobre la utilidad de estos espacios.

1.4.2.2 Mediano plazo (1 - 3 años)

  • En este período, se pueden analizar cambios en la cultura pedagógica de los centros educativos, midiendo la incorporación efectiva del aprendizaje basado en proyectos en la enseñanza y el nivel de apropiación de las herramientas tecnológicas. Además, se pueden evaluar mejoras en competencias STEM, creatividad, resolución de problemas y pensamiento computacional en el estudiantado.

  • Otro aspecto relevante en este horizonte es la consolidación de redes de colaboración entre docentes y la comunidad educativa en torno a los ceilabs.

1.4.2.3 Largo plazo (3 - 5 años o más)

En el largo plazo, se pueden esperar impactos más estructurales, como mejoras en el desempeño académico en áreas vinculadas a la ciencia y tecnología, mayor interés en carreras STEM y una posible influencia en la trayectoria educativa y profesional de las y los estudiantes. También se pueden evaluar efectos en el ecosistema de innovación regional, midiendo si los ceilabs contribuyen a la formación de talento local que se vincule con sectores productivos o emprendimientos tecnológicos. Además, si el modelo push resulta exitoso, se podría analizar su escalabilidad a otras regiones y su sostenibilidad financiera dentro del esquema de Ceibal.

1.4.3 Equidad de Género

La integración de tecnologías en la educación ha demostrado potencial para mejorar los aprendizajes, pero su impacto varía significativamente según factores como el acceso, la capacitación docente y las diferencias de género en la adopción de herramientas digitales. Estudios recientes destacan que, en ausencia de estrategias proactivas, las mujeres—tanto docentes como estudiantes—tienen menores tasas de participación en iniciativas tecnológicas, lo que refuerza brechas de género preexistentes (Robano, Porto, et al., 2025). En Uruguay, los datos de Ceibal muestran que, aunque la adopción general de herramientas de programación y pensamiento computacional ha sido positiva, los varones continúan dominando el acceso a recursos como placas programables y la participación en competencias de robótica, mientras que las docentes mujeres reportan menores niveles de uso de herramientas de inteligencia artificial, en gran parte debido a barreras culturales y percepciones de autoeficacia (Robano, 2023). Esta evidencia subraya la importancia de diseñar estrategias específicas para fomentar la inclusión de mujeres en STEM, como lo demuestran los resultados de programas de formación exclusivos para mujeres, que han tenido efectos positivos en la adquisición de habilidades y confianza en el uso de tecnología educativa (Gómez-Ruiz et al., 2024).

Srinivasan, Harish. 2022. «Why Every Child Needs a Makerspace». TEDxNITTrichy. https://www.youtube.com/watch?v=5xc7xSGJJ7U.

  1. En este informe, cuando se compara la implementación de ceilabs en Maldonado con el resto del país, se incluyen solamente los ceilabs de educación media y bachillerato (es decir, se excluyen los ceilabs de primaria).↩︎

  2. Definición↩︎

  3. Esta afirmación se verifica ponderando la cantidad de ceilabs por la cantidad de centros educativos de cada departamento.↩︎

  4. El liceo departamental Nro 1 Florencio Collazo es el establecimiento educativo que tiene solamente bachillerato. Fue incluido como piloto en el proyecto ceilab Maldonado para evaluar la viabilidad de expandir la iniciativa a niveles educativos superiores.↩︎

  5. La escuela agraria San Carlos es el único centro educativo rural del departamento.↩︎